Pico Pozán: Espolón del Jiso o de los Peñalaros

Mucho tiempo llevaba sin juntarme con los compañeros Zamoranos. Entre lesiones, compromisos y telares, igual llevábamos un año sin hacer una actividad de las chulas juntos. Y esta ha estado muy bien. En Picos de Europa, un fin de semana productivo y de actividades que tenía muchas ganas de hacer:

PICO POZAN, Espolón del Jiso o de los Peñalaros. 630 m. 6a+ (V+/A1)

HORCADINA DE COVARROBLES: Ecce Homo. 120 m. 6b (6a)

AGUJA OSTAICOECHEA: Udaondo-Urones, 100 m. IV+

Nos juntamos Paco, Ramón, Jorge y yo, aunque el viernes Jorge se queda por Fuente dé, pateando, porque él ya había hecho el Espolón del Jiso. Mientras nosotros subimos en el teleférico a última hora, cargados de agua por el miedo a la contaminación de las fuentes de la que se ha hablado este año en Picos (3l. por cabeza) para vivaquear esa noche en el entorno de los Puertos de Áliva. Al día siguiente después de escalar el Espolón del Jisu ya nos juntamos los cuatro para vivaquear, esta vez en el entorno de Peña Olvidada, después de cargar agua en la fuente de Resalau. Y ya el domingo hacer 2 cordadas a la vía Ecce Homo, muy buena por cierto y como complemento rápido, la Aguja Ostaicoechea, antes de bajar andando por la senda del Hachero y rematar un finde muy productivo y de muchos recuerdos.

Hacer el Espolón del Jisu fue una propuesta de Ramón, es una actividad que siempre he tenido presente, una clásica que hay que hacer, así que era una muy buena oportunidad de tacharla, además con buenos amigos.

Cuando me la planteó, se me vinieron muchas cosas a la cabeza, en esa misma vía fallecieron 3 buenos amigos y conocidos (Fernando Casquero, Daniel Camarzana y Rubén Gonzalez), en un fatídico accidente el 23 de abril de 2017. Y sobre todo para Ramón y Paco estoy seguro de que era especialmente emotivo. Y aunque en ningún momento lo comentamos directamente, estoy seguro de que los 3 los teníamos en mente mientras preparábamos la actividad y mientras la realizamos. Y siempre te acecha algún miedo, alguna superstición, vamos a repetir la actividad 3 zamoranos y aunque no quieras, todo se te pasa por la cabeza. Así que desde aquí un pequeño homenaje y recuerdo a nuestros compañeros.

La actividad en si es muy recomendable, y no tan fácil como yo tenía en mente. Hay croquis clásicos, como el del libro Escaladas Imprescindibles: 100 Clásicas de España, donde salvo un 6a, el grado ronda el III/IV. Y si bien es cierto que hay tramos asequibles, hay que escalar durante gran parte de recorrido, y al menos en 3 largos hay que aplicarse con escalada atlética, en autoprotección y no tan fácil como lo pintan.

Al ser una vía tan larga, los largos se pueden repartir de muchas formas, y se pueden montar reuniones en sitios diferentes. Nosotros intentamos ir a tope de cuerda en todas las tiradas (salvo en el L3 para evitar roces).

Como siempre os aporto mis impresiones tanto de grado como de como repartimos los largos, para que sirvan de ayuda a futuros repetidores.

El croquis que más se acerca a como lo hicimos, y con el que concordamos en los grados es el publicado en la web CAPRA ALPINA.

 

COMO LLEGAR

Desde la prohibición de circular con vehículos por las pistas del P.N. de Picos de Europa, la forma más cómoda de acceder a los Puertos de Áliva, es por el teleférico de Fuente dé.

 https://maps.app.goo.gl/bZx98u4LvEho6s1Q8

 Y desde la estación superior acceder andando a los Puertos de Áliva.


APROXIMACIÓN AL VIVAC

Al ser una actividad larga, es recomendable vivaquear en el entorno de los Puertos de Aliva. La meteo de ese finde era algo inestable para el viernes y el sábado, por lo que buscamos un vivac cubierto, para poder dejar las mochilas y pasar la noche sin imprevistos.

Gracias a Eduardo de Deus, teníamos localizados 3 posibles vivacs, aunque nosotros nos decantamos por el más cercano al Collado de Cámara, más grande, más cómodo y limpio. Un cobertizo ganadero de grandes dimensiones, que en la parte baja pernocta el ganado, pero en la superior es una losa de hormigón en bastante buenas condiciones. Allí pernoctamos la noche del viernes y dejamos las mochilas mientras realizamos la actividad.

https://maps.app.goo.gl/RzPpAkmkhN537ZM3A

El acceso es fácil y sencillo. Desde la estación superior del teleférico, por la pista a la horcadina de Covarrobres y continuamos por la pista que lleva al Hotel de Aliva, y por esa misma pista hasta los Puertos de Áliva. Al final de la misma en el cruce con otra pista que une Sotres con Espinama hay un pequeño refugio, pero con bastante suciedad. Continuamos en dirección al Collado de Cámara y enseguida vemos la nave ganadera.


Los otros posibles vivacs son:

Una pequeña construcción ganadera en la pista entre el Hotel y los puertos de Aliva (pequeña, 3 max, y sin ventanas, pero en muy buenas condiciones)

https://maps.app.goo.gl/AAFNZmmcjTrBn4dL9

 

O en la Ermita de nuestra Señora de las Nieves, si la meteo es buena ya que es sin techo.

https://maps.app.goo.gl/VmghqNGMuvkrHFDR9

 

APROXIMACIÓN

Desde la nave ganadera, tomaremos un camino que vemos de frente, desde la misma puerta del vivac, en dirección al Collado de Cámara.

Una vez en el collado, cruzamos el vallado y continuamos por una senda muy marcada que ladea por la vertiente sur del Pico Pozán. Para ver nuestro objetivo, todavía tardamos unos minutos de senda.

Llegamos a una especie de colladito, donde la senda se pierde un poco, o esta algo menos marcada, y justo sale una senda a nuestra izquierda que cruza un regato o al menos un vallecillo mucho más verde, y se pierde entre un pedrero.

Hay que ir por esa senda y cruzar el pedrero sin una senda evidente para acercarnos a la pared por encima de un hombro. y del otro lado del hombro, tras bajar unos metros localizaremos el pie de vía, en una zona de roca marrón arenosa (dolomía). Tenemos que trepar por esta roca, fácil, entre repisas, lo más alto que podamos sin encordarnos, ya que el L1 es a tope de cuerda y sino habrá que salir en ensamble.

 

PICO POZÁN: ESPOLÓN DEL JISO o DE LOS PEÑALAROS. 630 m. 6a+ (V+/Ao)

Vía abierta entre el 4 y 5 de Junio de 1969 por los escaladores del Club Montaña Peñalara, Ezequiel Conde y Gervasio Lastra.

Vía de corte clásico, semiequipada con clavos en reuniones y pasos clave que recorre el llamativo espolón, con pasos aéreos, atléticos y de fisura en autoprotección.

El acceso al espolón no se hace de forma directa, sino que accedemos en 2 largos de escalada por la derecha para acceder a una repisa conocida como los costillares. Nosotros estos 2 primeros largos los hicimos parte en ensamble y en zapatillas, aunque para el L2 hubo un paso donde me arrepentí de no llevar los gatos puestos.

La distribución de los largos puede resultar un tanto aleatoria, en función de cuanto se estiren y donde montemos R, ya que hay varias que no hay duda, pero otras las podremos montar en diferentes sitios.

Aquí os describo como lo hicimos nosotros, bastante similar al croquis de CAPRA ALPINA.

 

MATERIAL UTILIZADO:

Doble cuerda de 60 m.

Juego de Friends hasta el #3

Juego de alliens

12/14 cintas extensibles

 

L1, IV, 60/70 m. Dependerá de donde nos encordemos, llegaremos a tope de cuerda o habrá que escalar en ensamble. Lo primeros metros fáciles por la roca dolomía. El objetivo es llegar al punto más alto de la canal que tenemos a nuestra derecha. El itinerario esta poco definido y las posibilidades de avanzar múltiples. Escalada sobre repisas, buscando puntos donde poder proteger, superando algún resalte algo más vertical.

La R se sitúa en lo más alto de la canal a la derecha, justo antes de que el muro adquiera verticalidad, 3 clavos con cintajos muy forroñosos. R incómoda y colgada sobre seguros que ni siquiera vemos.

 

L2, V-, 60/70 m. También de penderá de donde se monte la R2, pero para salir a una zona desde la que ya se puede salir andando sin problemas, habrá que salir también en ensamble. Desde la R1 salimos en travesía a la izquierda sin llegar a meternos en la canal de la izquierda (hay un clavo con un viejo cintajo), para afrontar los pasos más difíciles del largo. Ojo por que en esta zona nos cayeron piedras de arriba, con un buen susto al oír silbar una piedra que me cayó muy muy cerca, con el característico olor a azufre. Aquí me arrepentí un poco de no haberme puesto los gatos, con pasos más finos y de difícil protección y un paso sobre placa que en zapatillas me lo hizo pensar. Una vez superado este resaltillo progresamos por una canal tumbada sin mayores problemas hasta lo más alto de la misma, localizando algún sitio donde montar R, y salir andando desde allí. En nuestro caso al final de la canal a la derecha.

Aquí recogemos las cuerdas, y salimos andando por las viras en dirección a una oquedad en la base del espolón. Esta zona se conoce como los Costillares, por las características viras de roca paralelas. Aquí también hay múltiples opciones, pero se intuye cual es la más recomendable a seguir, para progresar por roca, con  más seguridad que por los prados. Ojo con la caída de piedras de arriba.

A la izquierda de la oquedad en la base de unas chimeneas localizaremos un cordino a unos 3 metros del suelo, es un cordino lazado a un clavo. Empezamos a escalar justo en la base, bajo ese cordino.

L3, V, 25 m. Escalamos el murito en el que se encuentra el clavo con cordino, con tendencia a la izquierda, algo herboso, para meternos en un diedro/chimenea más estrecho.

Progresamos por el diedro/chimenea en autoprotección, pasamos otro clavo y al final de la chimenea salimos a una buena repisa con clavos donde montamos la R.

L4, 6a/+, 40 m. Primeros metros por un muro fisurado, para cambiarnos a la derecha, a una especie de diedro con fisura, vertical y mantenido, protegido con varios clavos. El paso más difícil está a la altura de una posible R (dos clavos). Seguimos con una escalada atlética con canto, pero que va poniendo, con los pies por el espolón hasta la base de un muro fisurado, hay 2 posibles R, una previa al muro (sobre un bloque) y otra en la misma base del muro (clavo con cordino), nosotros nos quedamos en la previa, aunque seguramente sea más recomendable llegar a la base del muro.

L5, 6a, 55 m. Tras unos metros fáciles pasamos por la otra posible R, clavos con cordino y afrontamos el muro fisurado. En este largo agradecí llevar unos guantes de fisura. La fisura deja empotrar bien en ciertos puntos, y tiene un puente de roca (algo dudoso). Se protege bien, pero también es vertical y atlética. Salimos de la fisura con tendencia a la derecha.


Continuamos escalando a tope de cuerda hasta encontrarnos un clavo que reforzamos.

Aquí la descripción del croquis no nos cuadra al 100%, ya que por distancias, en lo que el croquis hace 2 largos nosotros hicimos 3 casi a tope de cuerda. O los distribuimos de otra forma.

L6, V, 55 m. Continuamos escalando por el espolón, fácil, pero sin dejar de escalar, hasta una R de clavos con un cordino viejo. En la base del muro de la variante.

Al no cuadrarnos con el croquis, no teniamos muy claro donde estabamos exactamente, pero el muro/fisura con clavos se veia muy llamativo, y no dudamos en meternos en él. Posteriormente nos damos cuenta de que hemos hecho la variante. Esta variante es más directa, y de mucha calidad. La vía original debe de irse a la izquierda por terreno más sencillo y algo roto.

 

L7, 6a+ (variante), 55 m. Comienza con un muro vertical, con fisura, protegido con clavos. Escalada física en bavaresa, muy bueno. Poco después nos encontramos otro murito clavado. Dudo si montar R, pero como queda mucha cuerda lo enlazo. Un murito de regleta grande con clavos y un paso tonto de salida sobre romos. Continúo a casi tope de cuerda hasta una fisura vertical con 3 clavos separados, en la base de un resalte más vertical, donde monto la R.

L8, V+, 55 m. Aprovechamos el clavo más alto para proteger un paso vertical, al principio con fisura, y un paso largo para llegar a unos romos. Paso tonto para el grado que le daban (IV supuestamente). Justo encima esta la vira de escape.

A partir de aquí la escalada baja en dificultad, buscando lo más evidente, ya que las posibilidades de progresar son varias.

Aquí el material fijo prácticamente desaparece, aunque sí que encontramos algún clavo, que nos indica que vamos por el sitio bueno. Y apuramos los largos a tope de cuerda.

L9, IV+, 55 m. Seguimos por el espolón, metiéndonos en algún momento hacia la izquierda a tope de cuerda hasta una repisa previa a un resalte escalonado más largo y vertical. R limpia a montar.

L10, IV+, 80/100 m. Comienza con un pequeño resalte vertical escalonado, que afrontamos por la izquierda, por una zona de fisura/diedro. Una vez superado este resalte, las dificultades se acaban y escalamos en ensamble hasta la parte alta del espolón donde ya nos podremos desencordar y salir andando a la cima a 2176 m., aunque realmente esta no es la cima del Pico Pozán, que esta unos metros al norte.



DESCENSO

El descenso se realiza por la vertiente oeste del Pico Pozán. Es bastante evidente, con tramos de senda marcada y otros no tanto, por pedreros, y señalizada en algunas zonas con hitos.

Los primeros metros por una canal con senda, siempre con tendencia a la izquierda por pedreros y pegados a los diferentes muros, que enlazamos cruzando pedreros, hasta que finalmente llegamos a un hombro desde el que ya vemos la nave donde hicimos el vivac.

Seguimos perdiendo altura entre trazas de senda, para llegar prácticamente a la Collada de Cámara y por el camino a la nave a los Puertos de Áliva.

  

En nuestro caso, recogemos el material, comemos algo, y emprendemos camino hacia la Horcadina de Covarrobres. Nada más empezar a andar, nos sorprende una tormenta, que nos obliga a refugiarnos en otro de los posibles vivacs que hay por la zona. Menuda librada, si por lo que fuera se nos hubiera complicado y hubiéramos tenido peores horarios, hubiéramos tenido lio.

Una vez en la Horcadina de Covarrobres, nos juntamos con Jorge, para vivaquear y al día siguiente escalar por la zona.



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