Horcadina de Covarrobres: Ecce Homo

Después de escalar en el Pico Pozan, el Espolón del Jiso o de los Peñalaros y vivaquear en el entorno de Peña Olvidada, muy cerca de la Horcadina de Covarrobres, nuestro siguiente objetivo era la vía “Ecce Homo”.


Una corta, pero muy buena vía de fisura que la tenía en mente desde hacía tiempo.

Es una actividad que se puede hacer en el día si estas en el entorno de Fuente Dé, ya que tiene muy poca aproximación desde la estación superior del teleférico e incluso se puede combinar con otras vías cercanas de las publicadas en la Guia de eduardo de Deus y Noelia García: Clásicas Modernas. Escalada en roca en el Macizo Central de los Picos de Europa.

Nosotros la combinamos con una clásica, muy fácil y rápida, pero que también teníamos ganas de conocer, La Aguja Ostaicoechea, por la Udaondo-Urones.

Esta vía la hicimos los 4 compañeros, en 2 cordadas, Ramón y yo, y Jorge con Paco.


Cuando vimos la línea desde abajo, en el regreso de el Espolón del Jiso, la verdad es que no nos pareció muy atractiva, pero después de escalarla podemos decir que es una muy buena vía, con muy buena calidad de roca y dos largos de fisura muy muy buenos.


 

COMO LLEGAR

La forma más cómoda de acceder es por el teleférico de Fuente dé o por la senda del hachero.

https://maps.app.goo.gl/bZx98u4LvEho6s1Q8

 

Y desde la estación superior acceder andando a la Horcadina de Covarrobres.


APROXIMACIÓN

El acceso es fácil y sencillo. Desde la estación superior del teleférico, por la pista que va a la horcadina de Covarrobres. En la misma horcada, nos salimos de la pista en dirección a la Aguja Ostaicoechea, para acercarnos a la pared, por trazas de senda, siempre con tendencia a la derecha. La vía discurre en la vertiente que da hacia el Refugio de Aliva.

Pegados a la pared avanzamos evitando los incomodos pedreros que hay a mitad de ladera. Hasta situarnos bajo las llamativas fisuras del L2 y el L3. En los últimos metros tenemos una fácil trepada hasta la base del diedro del L1.

 

HORCADINA DE COVARROBRES: Ecce Homo. 120 m. 6b (6a)

Vía abierta en el 2004 por Javier Sáenz, Miguel Rodriguez y José A. Estévez.

Vía de autoprotección, con 2 largos de fisura verticales que nos harán emplearnos a fondo, uno sobre una fisura fina en bavaresa y con empotramientos de dedos y otro de empotramiento de puños, con pasos atléticos. Por lo general el grado me pareció algo recio, ya que en ningún largo te regalan nada.

La vía está prácticamente limpia, salvo algún clavo y parabolt, las fisuras permiten una buena autoprotección, y dependerá de  lo sueltos que nos movamos en este terreno para repetir más o menos material.

 

MATERIAL UTILIZADO:

Doble cuerda de 60 m.

Juego de Totem y Camalot #3 y #4

Juego de alliens

12/14 cintas extensibles

Guantes de fisura

L1, IV+, 30 m. Es el menos atractivo de la vía, un diedro algo herboso y roca dudosa en algún tramo. Nos encontraremos un clavo a mitad de largo, no es fácil emplazar buenos seguros, por lo que habrá que escalar con tiento.

La R es un parabolt que reforzaremos en una repisa a la izquierda.

L2, 6a+, 20 m. Muy buen largo de fisura bavaresa de dedos, vertical y mantenido. Comienza por un tramo de fisura con 2 clavos para superar un pequeño techito e incorporarse a la fisura.

La fisura es vertical y mantenida, bavaresas y cerrojos de dedos que te van poniendo, se protege más bien con alliens o tallas pequeñas. Menos mal que no es muy largo, porque te pone fino. La R son 2 parabolts antes de la fisura ancha en una reunión colgada.

 

L3, 6b, 35 m. Otro largo de fisura, pero muy diferente al anterior, fisura ancha, de empotrar. La fisura también es muy vertical, pero da algún pie más cómodo en el muro de la izquierda. Habrá que gestionar bien el material. Pasos atléticos, empotrando, con algún paso más tonto que otros. En la parte final va tumbando, pero sin relajarse.

Tras continuar la fisura hacia la izquierda la abandonamos por una especie de canal a la derecha, donde encontraremos la R, un clavo a reforzar.

L4, 6a, 35 m. Muy buen largo también, variado y aéreo. Comienza por una fisura ancha que realmente es una gran laja adosada. Una vez superada escalamos por el filo de un espolón. Los primeros metros por una placa protegida con 2 parabolts, fina y que con el viento que hacía fue algo emocionante.

Continuamos por el espolón, más fácil, hasta encontrarnos con la R de cordinos.


Aunque cabe la posibilidad de hacer un largo superior, no debe de merecer la pena, ya que no es muy llamativo y además complica y alarga considerablemente el descenso.

 

DESCENSO

Se realiza en rapel desde la R4, en 2 rapeles.

1ª RAPEL (50 m.) de la R4 a una R de clavos en la canal

2º RAPEL (60 m.) de la R de clavos al pie de vía



 


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