Aguja Bustamante: El Palacio de Invierno y la Vía del Diedro

Este verano también tuve la oportunidad de hacer una vía de la que había oído muy buenas críticas:  “una roca espectacular y unos muros perfectos de buena presa, pero que requerían escalar”.


En esta ocasión además fui con Jesús, el compañero de cordada perfecto. Él fue el “culpable” de que yo empezara escalar y el que me ha enseñado todo en esto de la montaña, y siempre que tengo posibilidad de escalar con él, para mí es un privilegio.


La vía es “El Palacio de invierno” a La Aguja Bustamante, en el Macizo Central de los Picos de Europa.
Es una vía excepcional, muy vertical y de muy buena roca, y con los seguros justos para ser una vía relativamente segura, siempre que vayas con un grado asentado, ya que, sí que hay distanciados y no te permite asegurar todo lo que quisieras, aunque sí que más de lo que yo pensaba.


Para llegar a la afilada punta de la Aguja Bustamante hay varias opciones, seguramente que la más recomendable sea por “Dopamina“, pero para seguir en la tónica de dificultad nosotros lo hicimos por la “vía del Diedro”, que complementa la actividad, y así poder disfrutar de esta pequeña y estrecha cima.

COMO LLEGAR
La Aguja Bustamante se sitúa, en el Macizo Central de los Picos de Europa. Con acceso por el teleférico de Fuente Dé.


APROXIMACIÓN
Cogeremos el teleférico de Fuente Dé, y desde la estación superior tomaremos la pista y posteriormente senda que sigue el PR-PNPE 23, en dirección a Horcados Rojos por la conocida como “La Vueltona”, a la altura de la Horcadina de Covarrobres, seguiremos hacia la izquierda, sin cruzar la Horcadina. 


Pasaremos bajo las espectaculares paredes de la vertiente sur de Peña Olvidada. El camino cambia a senda y comenzaremos a ascender. Tras unos zigs zags donde salvamos el mayor desnivel, llegamos a una bifurcación de la senda, si continuáramos por la principal llegaríamos a Horcados Rojos. Nos desviamos hacia la derecha en dirección a la Canalona, y pocos metros después del desvío nos saldremos de la senda por una vira con piedras sueltas pegados a la pared. Con cuidado de no tirar piedras, ya que caen sobre la senda, llegamos a un marcado diedro donde comienza la vía.



EL PALACIO DE INVIERNO + VIA DEL DIEDRO 

EL PALACIO DE INVIERNO 150 m. (6b)
La abrieron en el año 1982 José Rubio, Ángel Cianca y Marisa Torralbo.
Es una vía de autoprotección, aunque tiene varios parabolts y algún clavo en el recorrido y en todas las reuniones, al menos un parabolt.
Para identificar el pie de vía buscaremos un marcado diedro.



L1 (V+/6a), Este largo se podría hacer en 2, pero se hace perfectamente en un largo a tope de cuerda. Comenzamos la escalada en autoprotección por un marcado diedro. Escalada aérea y vertical desde los primeros metros de la vía. Estos primeros metros se dejan proteger bien. Finalizado el diedro, nos salimos hacia la izquierda y nos encontramos con un parabolt, en el que se puede montar una R (opcional).
Seguimos por una roca compacta con tendencia a la izquierda por unos pasos más plaqueros y muy aéreos, hasta enganchar con otra fisura con varios clavos que nos saca hasta la repisa que parte la pared. Tendremos que hacer travesía a la derecha hacia la R1, en la repisa, con dos parabolts.



L2 (6a+), Magnifico largo de muro vertical, muy compacto. Navegando por el muro por sus puntos más débiles, con pequeñas viras y fisuras y agujeros donde proteger. En los primeros metros nos encontramos un clavo y desde el con tendencia a la izquierda se va progresando por agujeros y presas netas hasta llegar a una pequeña vira por la que llegaremos con tendencia a la derecha hasta el nicho donde está la R2. Se deja proteger más de lo que parece a simple vista.



L3 (6b), Otro largo espectacular, el mejor de la vía. Si vas con un grado asentado se disfruta mucho. De lo mejor que he escalado. Muro vertical y compacto en el que las presas parece que aparecen en el sitio que las necesitas, presa pequeña pero buena, y de pies finos, Una pasada!

El paso mas difícil de ver , quizás sea el primero, para superar el techito, luego a disfrutar de un muro perfecto.
Además como está protegido con clavos y un parabolt, te da seguridad, pero lo dicho, distancian y obligan a escalar. La R está en un nicho bajo un marcado diedro, cuando se acaba el muro, R3 2 parabolts.



L4 (IV), Largo de autoprotección, sencillo. Unos primeros metros de diedro muy marcado, y poco a poco va perdiendo la verticalidad. Continuamos escalando por canalizos tumbados mas difíciles de proteger, hasta un sitio donde estemos seguros y podamos montar la R4, para salir andando.


Salimos andando hacia la parte alta, en dirección a la Aguja Bustamante. Nos pegamos a la pared, donde comenzaría la vía “Dopamina”. Destrepamos unos metros, nosotros lo hicimos pegados a la pares de la Aguja Bustamante, es fácil pero no te puedes caer, si lo haces asegurado mejor.
Nos metemos ya en el marcado diedro y escalamos unos metros hasta un cordino, que sería la R0 de la Vía del Diedro.

VIA DEL DIEDRO 90 m. (V+)
La abrieron en el año 1997 Ángel Bengoechea, Javier Sáenz y Gema Lanza.
Es una vía de autoprotección, con 2 parabolts en la R2, que se utilizan de línea de rapeles de la Aguja Bustamante


L1 (V+), Es un largo prácticamente entero en diedro, los primeros metros impresionan, pero no son tan difíciles, de hecho se escalan mejor por el muro aunque protegemos en la fisura del diedro, con Friends grandes. Tiene un paso algo más apretón para superar el techo que forma el diedro. Seguimos escalando por el diedro y vemos a nuestra izquierda la R1 de Dopamina, donde comienza la fisura. Nosotros continuamos por la fisura que en un paso incomodo nos lleva prácticamente a tope de cuerda hasta una cómoda repisa donde montamos la R1.


L2 (IV+), Largo sencillo y corto por unas grandes fisuras, muy cómodas d escalar, con canto bueno y fácil de proteger. Nos llevan sin perdida a la punta de la guja Bustamante, donde encontraremos la R2, 2 parabolts con anillas.

Subirse a la aguja es mero trámite, ponerse de pie en ella cuesta algo más, pero merece la pena.


DESCENSO
Para bajar de la aguja Bustamante, hacemos un rápel de unos 50 metros hacia la horcada.





Desde la horcada destrepamos por terreno fácil, entre grandes bloques, sin un camino definido. Llegaremos hasta la senda que va hacia la Canalona, y sin problemas a nuestra derecha hasta el pie de vía.


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