Paredón Rojizo: Un Tontu Fae un Cientu

Otro finde por Ándara conociendo más sectores y vías, junto a los compañeros Guarriors. En esta ocasión nos juntamos unos cuantos en el Casetón de Andara, donde como siempre Kike y Pablo te hacen sentir como en casa.

Edu, Noe, Tino, Rober, Josete, Sofi e Iker, y por supuesto Ándara, que nos acompañó los 2 días de escalada.

Finde de nieblas, que no impidió que pudiéramos escalar los 2 días, pero que hizo más incomoda la estancia en los alrededores del Casetón, con niebla meona y un frescor que casi que se agradecía. Pernoctas en el refu, ronquidos, risas y muy buen rollo, como siempre que me junto con los guarriors.


 Para visitar Ándara, fundamental comprar la Guía publicada por Eduardo de Deus y Noelia García, ÁNDARA, ESCALADA LIBRE Y CLÁSICAS MODERNAS. Guía muy completa, con toda la información de las posibilidades de escalada en el Macizo Oriental de Picos de Europa, superrecomendable!!

El sábado seguí conociendo sectores y vías en la zona de los Vallejucos, donde puedes jugar con las orientaciones y escalar siempre a la sombra. Empezamos por el sector “Cueva del Quesu” y por la tarde en el sector “Hombro del Filón” y “Pared del Filón”, donde escalamos una vía que tenía muchas ganas, “Unicornio” un magnífico muro vertical de regletas, espectacularmente bueno.

 


El sábado con los ronquidos del refu, no era capaz a dormir, y me salí a las 4:00 a dormir en una de las mesas, por lo que madrugue algo más que el día anterior, ya que Ándara me vino a ver luego de mañana, dándome los buenos días con mucha efusividad, a lametazos… jejej.

Ándara es la perra de Kike, y a parte de guapísima, es cariñosa, y una montañera en toda regla. La verdad es que cada vez que voy es una gozada pasar el rato con ella.

 


Este finde también conocí a Iker, un joven escalador con muchas ganas de aprender y que escala muy bien. Por la mañana, después de desayunar, le comenté que si quería que hiciéramos cordada, porque el resto de zánganos! a lo mejor tardaban en activarse… Me dijo que si… y buscamos una vía donde el también pudiera escalar de primero. Era su primera vía de tapia, pero lo hizo como si hubiera hecho cientos.

Elegimos la vía “Un tontu fae un ciento”, en la parte izquierda del Paredón Rojizo.


Tenéis más información sobre la escalada en Ándara, ACCESO y APROXIMACIÓN, en otra entrada del blog de la vía HASHSHASHIN.


UN TONTU FAE UN CIENTU, 220 m. 6a+

Abierta por Eduardo de Deus, Carlos Calzón y Oana Cristina en el 2013.

Buena vía que sigue un recorrido lógico, buscando las debilidades de la pared. Muy buena roca, salvo en la chimenea del L2, algo fracturada, donde habrá que escalar con tiento.

Escalada agradable en autoprotección, con seguros fijos, parabolts y puentes de roca que cubren los pasos de difícil protección. Todas las R con algún seguro fijo, parabolt o clavo, siendo una vía rapelable.

A medida que ganamos altura, los largos y la roca, va ganando en calidad, siendo el largo clave el L5, con un paso algo más fino y obligado.

El comienzo de la vía se identifica en la parte izquierda del Paredón Rojizo, en una rampa de canalizos que queda a la izquierda de una especie de pequeña losa adosada en la base de la pared, con forma de aguja adosada.

 

L1, III. Trepada fácil que hicimos encordados, para no tener sorpresas y para que Iker fuera practicando a colocarse el material, meter algún cacharro y montar una R. Aunque se podría hacer desencordado. Hasta una buena repisa herbosa con un parabolt en la base de un diedro. Reunión a reforzar.

L2, IV+. Comienza con un paso tonto en diedro, algo desplomado, un pasito de decisión, con manos no tan buenas como quisiéramos, para montarse en una repisa.

Posteriormente escalamos una chimenea de roca fracturada (que no suelta), por la que hay que ir con tiento. Pasaremos por un clavo a mitad de chimenea y poco después llegamos a unos grandes bloques y una oquedad. La R está en el muro de la izquierda, y la marca un clavo amarillo, que se refuerza fácilmente.

L3, V. El siguiente largo comienza justo por el muro contrario al de la R. Por un murito de huecos, con mucho ambiente. Escalada agradable con mucho canto, aprovechando los pocos emplazamientos para asegurarnos. Una vez superado el muro, este comienza a tumbar y progresamos pegados a la gran fisura de nuestra izquierda, para cruzarnos a la derecha cuando el diedro se vuelve herboso y seguir por la placa hasta una repisa herbosa donde encontraremos la R (parabolt y clavo).

L4, V. Bonito largo por un muro de huecos con mucho canto y prácticamente equipado con cordinos sobre puentes de roca.

Una vez localizado el primer cordino el resto es evidente, los primeros metros con tendencia a la derecha por encima de una vira, ganando en verticalidad y ambiente a medida que avanzamos, siempre con tendencia a la derecha hasta llegar a una R de 2 parabolts.

L5, 6a+. Largo clave de la vía, que comienza con un muro/placa vertical de presa pequeña protegido con 2 parabolts. Hay que ir atentos, ya que aunque por encima del segundo parabolt se ve algo de canto, a la altura de este hay que flanquear a la derecha, con un paso fino para llegar a un diedro que desde el muro queda oculto.

El cambio cuesta y si te subes demasiado es fácil que te embarques sin posibilidad de protección.

Desde aquí hasta la R, por terreno sencillo hasta la base del diedro que intuimos sobre nosotros.

L6+L7, V+. Se empalman sin problema a tope de cuerda, gestionando bien los roces. Salimos en travesía a la derecha en búsqueda de un puente de roca en la base de un canalizo negro. Remontamos el canalizo con presa pequeña hasta el diedro, donde ya podremos proteger. Escalada por el muro de la derecha, protegiendo en la fisura del diedro, con los últimos pasos ya de diedro, vertical con canto.

Al finalizar el diedro salimos hacia la izquierda por una placa de canalizos y cicatrices.

Localizaremos un clavo con cordino (posible R) y continuamos por el espolón de su izquierda. Escalada fácil, a tope de cuerda, hasta una R de 2 parabolts.

Aquí la pared ya pierde verticalidad y se puede salir andando/trepando por una canal herbosa otros 10 m.  a la parte alta de la pared, salvo que se quiera rapelar la vía.

DESCENSO

La vía es rapelable, aunque yo creo que es mejor bajar andando.

Esta pared tiene uno de los descensos más fáciles de Picos. Salimos andando y enseguida nos encontramos con las sendas y caminos que por la vertiente oeste del Castillo Grajal nos bajan de nuevo a la Vega del Hoyo Oscuro y al Casetón de Ándara.

Estos caminos eran utilizados para bajar el mineral, por lo que esta surcado de infinidad de bocaminas y otros huecos de extracción del mineral.

 


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